
Hace tiempo tiempo oí alguien decir -creo que fue en una peli- que el amor es algo oculto en tú corazón, que sólo tú conoces; algo turbador que tiene sentido cuando uno encuentra otra persona que lo absorve y te lo devuelve -ese algo- en una intensidad semejante. No hace más de 12 hrs mencioné por aquí (en otro escrito) que vivimos lo suficiente para aprender muchas formas de vivir. Lo bueno y lo malo en la vida siempre se acaba. Y luego vuelve a empezar. En fin. A ver. "¿Cómo pelo la patata?" (dijo el personaje principal). Seguramente cuestiones profundas no suelen ser de agradable lectura a toda gente. Y más aún si el tema a tratar es el amor. Además de todo aquel esfuerzo necesario y la dedicación que conlleva, hay pormenores que a veces no salen del todo a la luz. Los sentimientos todos nosotros tenemos -inevitable- pero muy poco somos los que nos gusta dejar muy claro el verdadero "yo", el otro lado de la moneda. Claro es eso porque los sentimientos también son artilugio de cambio, de cambiarse, para intercambiarse entre personas. He aquí la moneda mayor de cambio. Muchos no pueden con la idea de hablar de ello. Pero estos mismos que no desean verbalizar tales cosas -las cosas del corazón- expresan las ideas y sentimientos por acciones concretas. Se echan novias (o novios), se dedican a vivir ciertos programas, cenitas pa aquí, cañitas pa allá, todas estas cosinas. Tengo amigos que ya me dicen que debería de escribir en un diario semanal para chicas. Jjajajajajajajaj. Vaya. De acuerdo. Lo pillo, lo pillo. Pero como digo yo éstos que me dedican tal broma también tienen "sus señoras" y salen a cenar en el día de los enamorados...Ahora me río yo. Y como hablamos de ambos lados, de las muchas caras que se pintan, os comento una pequeña historia. Una real. Una amiga muy especial a quién debo mucho me dijo que no volverá a enamorarse jamás. "Tengo lo suficiente". Además utilizó todos los adjetivos posibles de baja calidad para referirse al sexo opuesto (fue tan general que incluso le pregunté si yo mismo también me ubicaba en el universo que ella me dibujaba...Me dijo que yo era la excepción...Pero, claro, no me sirvió de mucho porque ahí tenía que saber el porqué de serlo). Bueno. Eso lo dejo para otro momento. Volviendo a lo nuestro. Su angustia tenía nombres y sus significados eran relevantes. Sin duda ella lo ha pasado bastante mal. Lo que ocurre es que se formó una concha. La protección natural. Casi nadie llegaba en su interior. Y el exterior vale para poco consumo, momentos muy determinados. Indiscutiblemente únicos han sido los intentos a posteriori. El contacto con el amor no existió luego de todo lo que le pasó. Vivió una temporada muy larga de una dieta específica muy baja en relacionamientos. Hasta que llego el momento de abrir los ojos. No ha querido abrirlos. La persona que se dedico a ella (hoy su pareja) no lo tuvo facil. Para nada. Se mantuvo fiel a su querer y al final lo ha logrado. El " tengo lo suficiente" duró un buen rato. Pero hoy le toca vivir algo bonito. Es que es así. Subimos y bajamos constantemente las escaleras estas de los estados de la vida. Y en ello nos interpretamos y nos encontramos y nos desencontramos un sinfín de veces. Un número muy considerable de seres no salen jamás de la concha aquella. Por protección o no se fijan definitivamente en cierto camino donde no entregarse y no mostrarse pasa a ser el orden del día. Mi amiga no estuvo allí indeterminadamente. Venció sus demonios. Encontró la paz. "No lo tuve facil", me cuenta. Se desnudó de alma hasta encontrarse. Las escaleras. En fin. Su pareja es su mitad. Y yo...Yo el cómplice de todo. Bueno, su pareja también es amigo mío. Lo era antes que yo fuera amigo de ella. Pero nada fue un montaje. No se armó nada. Salió así sin más. No tuve ningun protagonismo en ello. Hoy sí lo tengo. Seré algo así como un padrino. Un padrino virtual y de ambos los novios. Bien moderno. Jajajajajajaja. La clase de acontecimiento que os cuento puede no tener ningun valor a muchos que se pongan a leer eso. O puede que pase desapercebido para otros. Pero tiene relevancia. Son personas. Con sus sentimientos. Personas a las cuales las conozco de cerca. En fin. De toda la película lo que queda para mí es el saber de lo visto en primera fila. El desnudarse fue lo principal (me refiero al abrirse a otra persona, darse la oportunidad a ello). Sin la representación que suele existir. Objetividad. Como si fuera uno morirse mañana. Hoy por hoy eso no me vale personalmente. No tengo donde añadir tales cuestiones en mi vida. Vivo otra sintonía actualmente. Pero se queda ahí en el disco duro mío. A lo mejor tarde o temprano me valdrá. Quien lo sabe. Como me pareció curioso, de cierta magnitud, pues aquí lo describo. Nada más. Un saludo especial a ambos los amigos (y a todos los demás que aquí estén).
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