
La cuestión del medioambiente es algo notorio ya. Se intenta comunicar a las personas, concienciar. Enseñar doctrinas y formas de ahorro energético. Se intenta pues dar a conocer los medios más adecuados de preservar nuestra fauna y flora. La vida nuestra misma. ¿¿Servirán de algo nuestros esfuerzos?? Ponte a leer sobre el tema. Reflexión. Seriedad. Verás que todo tiene sentido y todo vale la pena, el más mínimo esfuerzo, la más mínina dedicación. Sabrás que vale mucho la pena abrir la nevera con la idea fija de que es lo que quieres que abrirla al azar (hombre, nada pasará si estás 10 segundos mirando a la cerveza y al yogur). Pero sepas que con poco sacrificios se puede hacer mucho. Yo hago mi parte. Pero sin duda lo que hago será mucho trabajo a someterse. Lo que hago no me cuesta y lo hago por voluntad propia. Me resulta guay porque sé de la contribución esa. Bueno. Ahora, en estos días calurosos del veranito español aprovecho para seguir muy de cerca las directrices médico-vasculares. Aunque me duche 3 veces al día lo hago siempre sin el agua caliente. Sí sí, así es. Fría. Bien fría. Confieso que en los primeros 5 segundos pienso en aquel enemigo más profundo y le mando al c...En fin. Pero luego se me pasa ¡¡y lo disfruto!! Se me hace bien para las "piernas cansadas" (eso no debería de mencionarlo porque me da un aire de una persona con 80 años). A parte del agua fría, de paso ahorro un huevo en electricidad. Sin calefacción, agua caliente, luz. Claro. El piso, mi piso, me echa una mano muy valiosa. Sólo necesito de luz a eso de las 00.00 hrs. Si es que la necesito. Más contribuciones. Me falta todavía algo. Los electrodomésticos. Lo intento. Pero hago lo posible. Muchos y muchas se preguntarán si vale la pena todo ello. Si es necesario e imprescindible estar como en la cavernas...Bueno, como he dicho no me cuesta, aprovecho y lo disfruto. Puede que todos nosotros descubramos algo parecido. Basta con quererlo. Otros dirán que es tontería. Con la idea aquella de porque vamos sufrir por algo que las empresas y el mundo entero no se preocupa. Bueno, tiene sentido. Pero cada gota, cada pisca, granito, de co2 forma el todo. Y ahora más que nunca debemos involucrarnos. Los representantes públicos mundiales empiezan a verlo. Las empresas pues comienzan a entenderlo. Esfuerzos similares salen asimismo publicamente y ya no importa si son emergentes o no los que se lo toman en serio. El planeta padecerá graves alteraciones a menos que la humanidad reduzca drásticamente sus emisiones. Es nuestra causa. Nuestra será la consecuencia (o de los nuestros).
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