
Los océanos están al borde del colapso. La sobrepesca, la erosión, la contaminación, el cambio climático o el aumento de especies invasoras son algunas de sus principales amenazas. Algunos expertos aseguran que, de seguir así, la disminución de la vida en el mar podría ser drástica en los próximos años. Los consumidores pueden actuar en varios aspectos para cambiar esta tendencia y conservar la riqueza oceánica.
- Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
El 80% de las zonas pesqueras del mundo están sobreexplotadas o en proceso de recuperación, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La amenaza de extinción se cierne sobre algunas de las especies más apreciadas. La anchoa o el atún rojo podrían tener los días contados. Grandes depredadores, como los tiburones, son presa de la pesca de descarte, que sólo busca sus aletas y arroja al mar el resto del animal muerto.
El 80% de las zonas pesqueras del mundo están sobreexplotadas o en proceso de recuperación
La utilización de sistemas de pesca muy intensivos pone en riesgo la sostenibilidad futura de las capturas comerciales. La pesca accidental de especies que caen en las redes es otro problema que presiona a la población de delfines o tortugas. La pesca pirata daña a los ecosistemas marinos y causa millones de pérdidas a los pescadores legales.
Los consumidores pueden contribuir a luchar contra estas amenazas con sus decisiones de compra y sus hábitos de consumo. Se pueden elegir los ejemplares cazados con artes sostenibles -las etiquetas que indiquen su procedencia son de gran ayuda- y evitar las especies en mayor peligro -o sustituirlas por especies similares menos esquilmadas-.
Pero la sobrepesca no es la única amenaza para los mares. La contaminación por diversas fuentes se traduce en aguas más sucias y una pérdida de la biodiversidad. Las mareas negras de los grandes buques petroleros son responsables del 12% del petróleo que llega a las aguas. El 88% restante se genera de forma silenciosa, en vertidos menores por labores de limpieza o por la recarga de combustible en alta mar, sistema conocido como "bunkering". La extracción de petróleo en alta mar, ante la creciente escasez de este combustible, podría aumentar en los próximos años. Las consecuencias ecológicas serían muy negativas.
- Imagen: NOAA -
Los consumidores pueden reducir el uso de la energía, que proviene en su gran mayoría de los combustibles fósiles. Hay muchas formas de hacerlo: viajar en transporte público, ir a pie o en bicicleta, utilizar electrodomésticos eficientes, bombillas de bajo consumo, evitar los "vampiros eléctricos", etc. Otra opción es apostar por las energías renovables, con un menor impacto ambiental.
toda la info http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2009/11/16/189174.php
Syn Emergence from RICH BEVAN on Vimeo.
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